Categorías
Oraciones para el amor de San Miguel

En qué dirección ir Acerca de Oracion De La Encarnacion

oracion de la encarnacion

¿De qué forma asombrarse, ya que, si al final de esta oración en la cual se ha experimentado íntimamente la maternidad de María, el espíritu siente necesidad de dedicar una alabanza a la Muy santa Virgen, bien con la magnífica oración de la Salve Regina, bien con las Súplicas lauretanas? Es como coronar un camino interior, que llevó al leal al contacto vivo con el misterio de Cristo y de su Madre Muy santa. El Rosario propone la meditación de los misterios de Cristo con un procedimiento característico, conveniente para beneficiar su asimilación. Esto vale ante todo para el Ave Maria, que se repite diez veces en cada misterio.

  • Tú eres el fuego del amor que incendia nuestros corazones.
  • Otro caso pasó con don Juan Contreras, apartándolo, el siervo de Nª Sª de la Cabeza del sendero de la desaparición en tanto que al cruzar el Rio Mapocho, “la mula espantóse y vióse muy apurado en ahogarse”, Fray Pedro suplicó a NªSª de la Cabeza, por su historia, calmándose las aguas y pudiendo salvarla al llegar a la otra orilla.

Lea mas sobre software construccion aqui.

Virgen De La Cabeza

Insatisfecha con la vida en el Beaterio, pasa al convento de las «Catalinas», para volver luego a su «Belén», donde es elegida Priora. Rezar con el Rosario por los hijos, y mejor aún, con los hijos, educándolos desde su tierna edad para este momento cotidiano de « intervalo de oración » de la familia, no es ciertamente la solución de todos y cada uno de los inconvenientes, pero es una asistencia espiritual que no se debe minimizar. Se puede objetar que el Rosario parece una oración poco correcta para los deseos de los chicos y los jóvenes de el día de hoy.

oracion de la encarnacion

Lea mas sobre aceitesparacuidadodelcabello.com aqui.

oracion de la encarnacion

En el marco de una pastoral familiar más extensa, fomentar el Rosario en las familias cristianas es una asistencia eficaz para contrastar los efectos desoladores de esta crisis de hoy. Recitar el Rosario, de hecho, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.

En el rezo público podría ser cantado, para dar más grande énfasis a esta perspectiva estructural y característica de toda plegaria cristiana. Para dar fundamento bíblico y más grande hondura a la meditación, es útil que al enunciado del misterio siga la proclamación del pasaje bíblico correspondiente, que puede ser aproximadamente largo según las situaciones. De hecho, otras expresiones jamás tienen la efectividad de la palabra inspirada. Esta ha de ser escuchada con la certeza de que es Palabra de Dios, pronunciada para hoy y « para mí ». En la Carta apostólica Novo millennio ineunte he recordado que en Occidente existe el día de hoy también una renovada exigencia de meditación, que halla en ocasiones en otras religiones formas bastante atractivas.35 Hay cristianos que, al saber poco la tradición contemplativa cristiana, se dejan atraer por semejantes proposiciones. No obstante, aunque éstas tengan elementos positivos y en ocasiones compaginables con la vivencia cristiana, de forma frecuente esconden un fondo ideológico inaceptable.

Pero quizás esta objeción se basa en un método poco esmerado de rezarlo. Por otro lado, salvando su estructura primordial, nada impide que, para ellos, el rezo del Rosario –tanto en familia como en los conjuntos– se enriquezca con oportunas aportaciones simbólicas y prácticas, que favorezcan su entendimiento y valorización. Una pastoral juvenil no derrotista, apasionada y creativa –¡las Jornadas Mundiales de la Juventud han dado buena prueba de esto! – es capaz de dar, con el apoyo de Dios, pasos realmente significativos.

En tus manos pongo estas súplicas, bendícelas, preséntalas a Jesús y haz valer tu amor de Madre y tu poder de Reina. la flor de tu devoción y el fruto del amor de Jesucristo tu Hijo.» El 25 de marzo, La Encarnación, las mujeres iban al campo por la tarde y rezaban esta oración a la sombra de los árboles. Después se hacían las cruces y rezaban 100 Ave Marías. Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y andaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, por el hecho de que Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.

Esta incorporación de nuevos misterios, sin prejuzgar ningún aspecto esencial de la composición clásico de esta oración, se orienta a hacerla vivir con renovado interés en la espiritualidad cristiana, como verdadera introducción a la hondura del Corazón de Cristo, abismo de gozo y de luz, de dolor y de gloria. El Rosario es asimismo un itinerario de aviso y de profundización, en el que el secreto de Cristo es presentado continuamente en los distintos puntos de la vivencia cristiana. Es una presentación orante y contemplativa, que trata de modelar al católico según el corazón de Cristo. Ciertamente, si en el rezo del Rosario se valoran apropiadamente todos sus elementos para una meditación eficaz, se da, singularmente en la celebración comunitaria en las parroquias y los santuarios, una significativa ocasión catequética que los Pastores deben saber explotar.

oracion de la encarnacion

Lea mas sobre construirpaginasweb aqui.

oracion de la encarnacion