La novena a San Miguel Arcángel es una práctica devocional que nos une a siglos de tradición católica. Durante nueve días, los fieles elevan sus peticiones al príncipe de los ejércitos celestiales, fortaleciendo su fe y confiando en su poderosa intercesión ante Dios.
Oración para cada día de la novena
Oh glorioso San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial, humildemente me postro ante ti para pedir tu intercesión. Tú que defendiste el honor de Dios y arrojaste del paraíso al ángel rebelde, defiéndeme también de las asechanzas del maligno.
Por los méritos de Jesucristo, te suplico que intercedas por mí ante el trono de la divina majestad. Alcánzame la gracia de vivir en estado de gracia, perseverar en la oración y alcanzar la salvación eterna de mi alma.
Cómo practicar esta devoción diaria
Reza esta oración durante nueve días consecutivos, preferiblemente a la misma hora. Puedes iniciar la novena en cualquier momento de necesidad espiritual o prepararte especialmente antes del 29 de septiembre, fiesta de San Miguel Arcángel. Se recomienda acompañar la oración con la recepción de los sacramentos.
Oración final de la novena
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, humildemente te lo pedimos. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos. Amén.

