La guerra espiritual es una realidad que la Escritura y la tradición de la Iglesia reconocen con seriedad. San Pablo nos advierte en Efesios 6,12 que nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra las fuerzas espirituales del mal. En esta batalla invisible, San Miguel Arcangel es el aliado más poderoso que los fieles pueden invocar, pues él mismo venció al dragón en el cielo, como relata el Apocalipsis 12,7.
Oracion de proteccion para la guerra espiritual
Oh glorioso San Miguel Arcangel, príncipe de los ejércitos celestiales y defensor invicto de la Iglesia de Dios. Me postro ante ti con fe y humildad, pidiendo tu protección en esta batalla espiritual que enfrento. Cubre mi mente, mi cuerpo y mi espíritu con tu escudo celestial. Corta con tu espada de fuego toda atadura, toda influencia maligna y todo lazo que el enemigo haya puesto en mi vida. Tú que derrotaste a Lucifer y lo arrojaste del cielo, derrota también las fuerzas que se levantan contra mí y contra mi familia. Que la sangre de Cristo y tu intercesión nos guarden de todo mal. Amén.
Cómo rezar esta oracion
Reza esta oracion con fe y determinación, preferiblemente en un momento de quietud y silencio. Enciende una vela blanca como símbolo de la presencia de Dios. Se puede rezar diariamente durante una semana, acompañándola con la oración de San Miguel Arcangel compuesta por el Papa León XIII. Es fundamental mantenerse en estado de gracia mediante los sacramentos de la confesión y la eucaristía, pues la guerra espiritual se libra con las armas de la fe, no con las del mundo.
Oracion final
San Miguel Arcangel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la maldad y las acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, humildemente te lo pedimos. Y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

