Versículo del día
«Entonces estalló una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón; y el dragón y sus ángeles combatieron contra ellos». — Apocalipsis 12:7
Meditación
A veces uno piensa que las batallas del cielo no tienen nada que ver con tu mañana, con esa conversación difícil que te espera o con ese miedito que asoma apenas te despiertas. Pero la Palabra nos recuerda que la pelea también se libra adentro, en ti: entre lo que sabes que debes hacer y lo que te arrastra hacia abajo, entre la paz y el desánimo que vuelve sin avisar. No estás combatiendo solo en esa lucha callada que casi nadie alcanza a ver.
El nombre de San Miguel significa «¿Quién como Dios?», y esa pregunta sigue siendo escudo para ti cada vez que dudas de tu valía o te sientes acosado por pensamientos que no son tuyos. Él acompaña, desde el primer instante del día, a quien se encomienda a él con sencillez; ya le reces una invocación breve o el rosario a San Miguel Arcángel, lo vas sintiendo cerca. Su espada no está ahí para asustarte, sino para recordarte de qué lado combates y quién pelea contigo sin descanso.
Propósito del día
Hoy, antes de responderle a la persona o la situación que más te cuesta, detente tres segundos en silencio y di para adentro: «¿Quién como Dios?». Deja que esa frase te serene antes de que salga la primera palabra.
Oración final
San Miguel Arcángel, defiéndeme en la batalla de este día. Sé mi escudo contra el desánimo y contra todo lo que me separa del bien, y muéstrame, aun cansado, que no combato solo, porque tú peleas a mi lado. Amén.
