El Rosario a San Miguel Arcángel es una devoción especial que honra al príncipe de los ejércitos celestiales mientras pedimos su protección contra todo mal. Esta oración, también conocida como el Rosario Angélico, nos une a la tradición de la Iglesia que reconoce en San Miguel un poderoso intercesor.
Oración al Rosario de San Miguel Arcángel
Oh glorioso San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial, defensor de las almas y protector de la Iglesia, acudo a ti con humildad y confianza. Tú que venciste al dragón y arrojaste del cielo a los ángeles rebeldes, defiéndeme en la batalla contra las tentaciones y los peligros del alma.
Por la intercesión de San Miguel, que el Señor me conceda la gracia de perseverar en la fe, la esperanza y la caridad. Que su protección me libre de todo mal espiritual y corporal, y que su ejemplo de fidelidad me inspire a servir a Dios con todo mi corazón.
Cómo rezar el Rosario de San Miguel
Se recomienda rezar este rosario especialmente los lunes, día dedicado a los ángeles, o en momentos de necesidad espiritual. Puede acompañarse con una vela encendida y en un ambiente de silencio y recogimiento. Rezar con fe y devoción, meditando en cada misterio de la protección angélica.
Oración final
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, humildemente te lo pedimos. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

