La novena a San Miguel Arcángel es una de esas devociones que uno lleva en el corazón desde siempre. Entre los católicos colombianos, pedirle protección al príncipe de los ejércitos celestiales es casi un acto reflejo: frente a la tentación, ante el peligro del alma, o simplemente cuando se siente que las cosas se ponen difíciles. Son nueve días de oración consecutivos que millones de fieles han rezado a lo largo y ancho del mundo, y que en nuestras tierras de América Latina se viven con especial cariño. Nos prepara espiritualmente para celebrar la fiesta de los Santos Arcángeles, cada 29 de septiembre.
Origen bíblico y tradición de la novena
Las Sagradas Escrituras nos muestran a San Miguel como el defensor del pueblo de Dios, el que combate las fuerzas del mal. En el libro de Daniel (10, 13-21) se le nombra como uno de los primeros príncipes que acude en ayuda del ángel Gabriel. Más adelante, el Apocalipsis (12, 7-9) relata aquella batalla celestial donde Miguel y sus ángeles vencen al dragón. Es esa imagen del arcángel guerrero y protector la que está en el fondo de la novena, una devoción que la Iglesia ha ido transmitiendo de generación en generación, sin prisa pero sin pausa.
La corona de San Miguel y el approval pontificio
Junto con la novena, existe la Corona de San Miguel Arcángel. Fue aprobada por el Papa Pío IX en 1851, quien concedió indulgencias a quienes la rezaran con las debidas disposiciones del alma. La corona tiene nueve salutaciones, una por cada coro angélico, y fue revelada a la sierva de Dios Antonia d’Astonaco, religiosa carmelita del convento de Vialonga, en Portugal. Ambas prácticas —la novena y la corona— van de la mano. Son dos maneras distintas de expresar una misma fe profunda en la intercesión de San Miguel ante el trono de Dios.
Cómo rezar la novena con devoción
Para rezar la novena a San Miguel Arcángel lo ideal es escoger un momento del día donde uno pueda estar recogido, de ser posible frente a una imagen del arcángel o dentro de la iglesia parroquial. Cada día trae su oración inicial, la invocación al arcángel, una meditación correspondiente a la jornada y la oración final. Aquí en Colombia, muchos fieles la rezan en comunidad, en sus parroquias, durante los nueve días que anteceden al 29 de septiembre. Se unen las voces para pedir protección, fortaleza espiritual y defensa de la fe católica.
Rezar la novena a San Miguel Arcángel es, a fin de cuentas, un acto de confianza en quien combate el mal en nombre de Dios. Quien se acerque a esta devoción con el corazón sincero encontrará un camino de fortalecimiento espiritual y de paz interior, sobre todo en esos momentos donde uno más lo necesita. Que San Miguel Arcángel nos guarde bajo su protección y nos conduzca siempre hacia la verdad y la justicia del Señor.

