La devoción a San Miguel Arcángel viene de lejos, de lo más antiguo de la Iglesia, que lo reconoce como príncipe de la milicia celestial y protector frente a todo mal. No es para menos: entre los arcángeles, San Miguel es a quien muchos fieles acuden buscando amparo cuando aprietan las dificultades, los peligros y las tentaciones del día a día. Esta oración de protección te acerca a su defensa, para que camines con confianza bajo su cuidado.
Oración a San Miguel Arcángel para la Protección
Oh glorioso San Miguel Arcángel, príncipe de los ejércitos del cielo y fiel custodio de las almas, me acerco a ti con humildad y confianza para pedirte que me protejas de todo peligro del cuerpo y del alma. Tú, que según nos relata el libro de Daniel (10:13), fuiste llamado «uno de los primeros príncipes» y enviado en auxilio del pueblo fiel, no desoigas ahora mi súplica.
Tú que luchaste valientemente contra el dragón, como describe el Apocalipsis (12:7), y junto a tus ángeles lo venciste por la fuerza de Dios, ven en mi defensa cuando me asalten el miedo, la angustia o cualquier asechanza del maligno. Cubre con tu escudo a mi familia, mi hogar y todo aquello que el Señor ha confiado a mis cuidados.
Apoyado en la firmeza con la que enfrentaste al enemigo, según el testimonio de Judas (1:9), te pido que custodies mis pasos y alejes de mí toda tiniebla, enfermedad y malicia. Que tu espada me libre de los lazos que se interpongan entre mi corazón y la voluntad de Dios.
Protege también a quienes amo, para que ningún mal se acerque a ellos, y ayúdame a permanecer firme en la fe cuando llegue la prueba. Confío en que tu intercesión ante el trono del Altísimo alcanzará la gracia que tanto necesito. Amén.
Cómo Rezar esta Oración
Lo ideal es rezarla a primera hora de la mañana o al acostarse, aunque la verdad es que sirve en cualquier momento en que se sienta necesidad de protección. Puede rezarla una vez al día, o repetirla tres veces seguidas cuando la situación lo requiera. Busque un lugar tranquilo y, si lo desea, acompáñese de una vela blanca encendida como símbolo de la luz divina. Hágalo con fe sincera y el corazón atento, confiando en que San Miguel intercede por usted.
Oración Final
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Que, protegidos bajo tu cuidado, caminemos siempre por el sendero del bien, seguros de que nada podrá apartarnos del amor de Dios. Amén.

